Aunque la primera entrada de esta nueva sección Google para Traductores iba a dedicársela al propio buscador he preferido empezar por el que probablemente sea el servicio más desconocido del gigante de Mountain View, Google Apps.
Pero vayamos por partes. Hace un par de años leí una historia sobre un departamento de recursos humanos y las cuentas de correo de Hotmail. Curiosamente me volví a encontrar con esa entrada a través de un artículo en el blog Algo más que traducir y precisamente Pablo también citaba el caso del “criterio Hotmail”. Leyenda urbana o no, si yo trabajase en un departamento de RR HH tampoco contrataría a un experto en Internet con una cuenta Hotmail, Yahoo! o Gmail. Con esto no estoy diciendo que estas sean cuentas sean malas pero si tu medio de comunicación con tus clientes es el correo electrónico una dirección @Hotmail.com es la peor carta de presentación que puedas tener. En mi opinión todo el mundo que trabaje un mínimo con Internet debería tener su propio dominio, por 5€ al año tienes un “.COM” así que el dinero no es excusa cuando estamos hablando de nuestra actividad profesional. ¡Más!



