Hace más de 10 años que Adobe decidió sacarse de la manga el PDF y a día de hoy la tarea de convertir este archivo sigue siendo una tarea que levanta más de un dolor de cabeza. Al fin y al cabo, era lo que Adobe quería: un formato cerrado (y portátil) que permitiese mantener el mismo formato independientemente del programa o plataforma.
Hasta que salió Trados Studio 2009 no existía ninguna herramienta TAO que fuera capaz de abrir un documento PDF y segmentar su texto de una forma convincente. El “nuevo trados” lo abre, o al menos lo intenta, pero no me atrevería a decir que sea de una forma convincente. Dejando de lado los aciertos y errores de esta nueva versión, que requeriría una sola entrada, me centraré en cómo maneja esta suite el formato estrella de Adobe.
Para ello he utilizado tres archivos: uno de tres páginas, otro de 27 y el último de 180.
Lo primero es abrir el archivo a traducir para que Trados lo convierta a un formato que entienda como es el xliff. El proceso puede tardar bastante si el documento es grande, en el caso del documento de 180 páginas tardó casi 10 minutos en hacer la conversión, con un documento de más de 500 páginas me faltó paciencia.
Una vez abierto el archivo y ya en plena faena el programa responde bastante bien, incluso la previsualización no es un problema cuando se trabaja con un archivo tan grande. Esto se debe en gran parte a que se cargan todos los datos en la RAM, en las pruebas el consumo de memoria rondó los 400 y 800 MB, no me quiero imaginar qué hubiera pasado si hubiera intentado abrir el archivo de 500 páginas.
Como ya he dicho, la previsualización responde con rapidez a través de Word, sin embargo, no existe la posibilidad de guardar el archivo traducido directamente en PDF, la única posibilidad es guardarlo en formato DOC. Aquí nos volvemos a encontrar con el problema del formato de Adobe ya que la conversión texto es prácticamente imposible cuando alcanza un mínimo de complejidad, Trados se vuelve loco al convertirlo y hace que en muchos casos, incluso copiando el 100% de los segmentos, el parecido entre el texto origen (en PDF) y el texto meta (siempre en DOC) sea mera coincidencia.
Pues bien, la nueva herramienta de SDL lo hace bien, no sería justo decir lo contrario ya que el “problema” se encuentra en los propios archivos PDF y no el modo en el que la herramienta los abre. Desde mi punto de vista, si se ha incluido el soporte para este formato en esta versión ha sido como reclamo publicitario ya que la funcionalidad es bastante dudosa. El mayor inconveniente es que quien trabaje con Trados 2009 tendrá una excusa menos que contarle a sus clientes cuando le entreguen estos archivos.
Mal por los chicos de Maidenhead, si no se puede dar soporte a un formato mejor déjalo estar.






Pingback: Traducción 2.0 » Descarga SDL Trados 2009 y pruébalo durante 30 días
Yo probé con un PDF relativamente sencillo (el folleto de SDL Trados 2009) y la verdad es que no estuve nada contento con el resultado. Te mete muchas marcas de párrafo y encima no te deja unir segmentos, lo que es un engorro.
Personalmente, creo que es mejor convertir el PDF a Word con un buen programa de OCR como el ABBYY FineReader y luego traducir con Trados. Creo que se ahorrarán muchos problemas.
¡Hola Pablo! Yo también creo que lo mejor es convertirlo primero y luego abrirlo y directamente exportar el PDF a texto plano, aunque lo idea es que la gente entendiese que no se puede trabajar con un PDF, son todo problemas.
Hola!!!
Me resultó muy útil tu publicación sobre esta herramienta. Te invito a que leas un artículo que escribí sobre el tema en http://blog-de-traduccion.trustedtranslations.com/trados-studio-2009-2010-06-01.html.
Saludos!!